Cuando un niño se siente protegido, escuchado y valorado, aprende mejor.
Evergreen School se convierte en uno de los 12 colegios en Colombia que implementan KiVa, el programa antibullying finlandés basado en evidencia científica más estudiado del mundo.

Hay decisiones institucionales que marcan un antes y un después. No porque respondan a una tendencia, sino porque nacen de una convicción profunda: comprender que no puede existir aprendizaje pleno sin bienestar emocional, ni educación de calidad sin una convivencia cuidada de manera intencional.
Desde esta premisa, Evergreen School ha iniciado la implementación de KiVa, un programa desarrollado por la Universidad de Turku, en Finlandia, y respaldado por su Ministerio de Educación y Cultura. KiVa es hoy el modelo antibullying con mayor respaldo científico a nivel mundial, resultado de más de dos décadas de investigación rigurosa.
La decisión no es menor. KiVa ha sido evaluado en estudios con más de 60.000 estudiantes, demostrando una reducción significativa y sostenida de los casos de acoso escolar, así como mejoras comprobadas en el clima escolar, la motivación y el rendimiento académico. Su efectividad ha llevado a que el 90 % de las escuelas finlandesas lo adopten y a que actualmente se implemente en más de 20 países, impactando a cientos de miles de estudiantes en el mundo.
En Colombia, sin embargo, su implementación sigue siendo altamente selectiva. Solo 12 colegios en el país han iniciado este proceso, lo que convierte a Evergreen School en parte de un grupo reducido de instituciones que han decidido asumir la prevención del acoso escolar desde un enfoque estructurado, científico y de largo plazo.
KiVa parte de una comprensión clara: el acoso escolar no es un hecho aislado ni un problema individual, sino una dinámica social que se sostiene o se transforma según la respuesta de la comunidad educativa. Por eso, el programa no se limita a intervenir cuando el conflicto ya ha ocurrido. Su verdadero valor está en la prevención, en la construcción de una cultura donde la empatía, el respeto y la responsabilidad colectiva ocupan un lugar central.
La implementación de KiVa en Evergreen School comienza, de manera coherente, por la capacitación de su equipo docente. La formación de los educadores es el punto de partida de cualquier transformación real. Prepararse, revisar prácticas, adquirir herramientas claras de intervención y comprender el impacto del clima emocional en el aprendizaje hacen parte de un proceso de mejora continua que la institución ha asumido como principio.
“Capacitar a los docentes no es un trámite ni un requisito externo. Es una declaración institucional: reconocer que quienes acompañan diariamente a los estudiantes necesitan respaldo, formación y criterios sólidos para actuar con oportunidad, sensibilidad y responsabilidad”, enfatizó Amanda Romaro, rectora.
Los beneficios de este enfoque se reflejan directamente en la experiencia de los estudiantes. Ambientes de aprendizaje más seguros, relaciones basadas en el respeto, mayor desarrollo de habilidades socioemocionales y una disminución de situaciones de intimidación son algunas de las transformaciones observadas en las escuelas que implementan KiVa a nivel mundial. Cuando un niño se siente protegido, escuchado y valorado, aprende mejor. Así de simple y así de profundo.
Este proceso también reconoce el rol fundamental de las familias. La prevención del acoso escolar no ocurre únicamente dentro del aula; se fortalece cuando colegio y hogar comparten una misma visión y un mismo lenguaje frente al cuidado, la convivencia y el bienestar emocional.
“Ser uno de los pocos colegios en Colombia que implementan KiVa no es un distintivo para exhibir. Es una responsabilidad asumida con seriedad y coherencia. En Evergreen School creemos que educar también es cuidar, que el bienestar no es un complemento del currículo y que la convivencia no se improvisa”, aclaró Alejandra Garavito Contreras, coordinadora de Bienestar y Convivencia.