Evergreen School


La independencia, queridos papás, es un verbo que se conjuga en presente. Somos independientes cuando criamos desde el amor y el respeto.



Las palabras que nos habitan: ¿Qué significa criar hijos libres e independientes hoy?​

Cada vez que se acerca el Día de la Independencia, las calles se llenan de banderas tricolores y desfiles. Para nosotros los papás, suele ser un día de descanso o una fecha histórica más. Pero si nos detenemos un momento y miramos a nuestros hijos jugar, correr o estudiar, vale la pena hacernos una pregunta más profunda: ¿Qué significa la independencia hoy, en pleno siglo XXI, para nuestras familias?

La verdadera libertad no es solo un hecho del pasado que se quedó en los libros de historia; es algo vivo que construimos cada mañana en casa y en el colegio a través de nuestras palabras, nuestros valores y la forma en que educamos.

Hoy quiero compartirles tres hermosas historias que nos invitan a reflexionar y nos dejan tres grandes enseñanzas para la vida:

El relato oculto detrás de nuestros colores

Solemos enseñar a los niños que el amarillo es el oro, el azul son los mares y el rojo es la sangre. Pero la historia y la ciencia nos muestran un relato mucho más fascinante. El amarillo de nuestra bandera tiene raíces en la curiosidad científica, en pigmentos vibrantes que enamoraron a grandes pintores. El azul proviene del índigo, una planta ancestral que nos conecta con la naturaleza. Y el rojo escarlata viene de un pequeño insecto, la cochinilla, un tesoro de nuestra tierra que transformó el arte en todo el mundo.

Detrás de lo que parece simple o rutinario, siempre hay un mundo por descubrir. Cuando despertamos la curiosidad de nuestros hijos y los invitamos a investigar el porqué de las cosas, les estamos enseñando a pensar por sí mismos. Un niño curioso e indagador es un niño en camino a ser verdaderamente libre.

Palabras inmortales que cambian de significado

Hace casi un siglo, un sacerdote colombiano muy querido por los jóvenes, el padre Pedro Pablo Galindo, escribió un texto que muchos recuerdan con el corazón: la Oración a la Patria. En ella decía con fuerza: “Colombia, patria mía… creo en tu destino y espero verte siempre grande, respetada y libre”.

En nuestro colegio compartimos ese mismo sueño: queremos ver a nuestros niños grandes y libres. Pero en el mundo actual, la libertad ya no se defiende en un campo de batalla militar; se defiende en la mente y en el corazón. Hoy, un joven es libre cuando es capaz de autogestionar su propia vida, cuando no depende de que otros le digan qué pensar, y cuando utiliza las tecnologías digitales con criterio y responsabilidad para cumplir sus sueños.

La mejor forma de honrar el futuro de nuestros hijos es permitirles ser los directores de su propio camino. Dejemos que asuman pequeñas responsabilidades, que planeen sus metas y que manejen su tiempo. La autonomía se aprende tomando decisiones en el día a día.

El “sancocho” de nuestra identidad

Si algo nos define como colombianos es nuestra forma de hablar. El Instituto Caro y Cuervo nos recuerda que nuestro idioma está lleno de palabras únicas: “un jurgo”, “los corotos”, “la ñapa” o tener un “yeyo”. Estas expresiones no son errores; son el reflejo de una cultura diversa, un “sancocho” maravilloso donde todos nos mezclamos.

En el colegio creemos que la riqueza de Colombia está justamente en que todos somos diferentes. Por eso, así como nuestro idioma acoge palabras de todas las regiones, nuestras aulas y hogares deben acoger todos los ritmos de aprendizaje y talentos, sin exclusión.

La independencia no es individualismo; es entender que vivimos en comunidad. Cuando enseñamos a nuestros hijos empatía y solidaridad —a ponerse en los zapatos del otro y a valorar las diferencias—, estamos construyendo un país libre de prejuicios.

La independencia, queridos papás, es un verbo que se conjuga en presente. Somos independientes cuando criamos desde el amor y el respeto, cuando permitimos que nuestros hijos se equivoquen y aprendan a levantarse con resiliencia, y cuando los guiamos para que encuentren su propia felicidad.

En esta fiesta patria, los invitamos a conversar en familia: ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a ser más autónomos hoy? Dejemos que exploren, que pregunten y que descubran el mundo con la certeza de que en casa tienen el mejor equipo de apoyo.

¡Feliz Día de la Independencia para toda nuestra comunidad y país!

Con cariño,

Amanda Romero