Entender estos códigos no significa invadir, sino acompañar. Implica mostrar curiosidad auténtica y abrir conversaciones desde el respeto
Feliz día internacional del Emoji
Escrito por: Alejandra Garavito, coordinadora de Bienestar y Convivencia
En un mundo cada vez más digital, los emojis se han convertido en un lenguaje cotidiano, especialmente para niños y jóvenes. Para ellos, un emoji no es solo un adorno en un mensaje: es una forma auténtica de expresar emociones, construir identidad y relacionarse con los demás.
Sin embargo, para muchos adultos, los emojis pueden parecer un código incomprensible, y a menudo se percibe como una “brecha generacional”. En realidad, esta brecha es más un mito que una barrera: el reto no es entender cada signo literal, sino escuchar el sentido profundo y emocional detrás de ellos.
Detrás de cada emoji hay un sentimiento, una intención y, muchas veces, una petición de ser escuchado. Cuando un niño usa 🫶, no solo dice “te quiero”, sino también “necesito sentirme cerca”. Cuando manda 😅, puede estar pidiendo apoyo o contándote que se sintió vulnerable.
Entender estos códigos no significa invadir, sino acompañar. Implica mostrar curiosidad auténtica y abrir conversaciones desde el respeto: “¿Qué significa este emoji para ti?”, “¿Cuándo lo usas?”, son preguntas que pueden acercarnos más que cualquier conferencia o regla.
Así como cualquier otro lenguaje, los emojis pueden ser usados de forma responsable o inadecuada. Por ejemplo:
Por eso, educar en el uso consciente de los emojis es también educar en respeto digital, empatía y ciudadanía responsable.
No se trata de que los padres empiecen a enviar decenas de emojis en cada mensaje. Se trata de demostrar que estamos dispuestos a entender su mundo, sin juzgar ni ridiculizar.
Usar un emoji en un chat con tu hijo puede ser un pequeño gesto que diga: “Estoy aquí, entiendo tu forma de expresarte y te respeto”. Pero, más importante aún, es enseñar que cada forma de expresión (emoji o palabra) tiene un impacto y que siempre debe usarse con empatía y cuidado.
Algunas actitudes pueden indicar que es momento de prestar más atención:
Finalmente, queremos recordar que el lenguaje digital no ocurre en el vacío: emojis, mensajes, redes sociales y juegos, suceden dentro de un entorno que puede influir profundamente en el bienestar emocional, social y cognitivo de niñas, niños y adolescentes.